sábado, 26 de julio de 2008

Vértigos


Me estoy haciendo mayor.

A mis achaques de dormir, estos días atrás se agudizaron unos episodios de mareos y vértigos que me tienen un poco preocupado.

A mi madre le hicieron una artroscopia en una de sus rodillas y fui con ella un par de días para cuidarla, hacerla compañía y ayudarla. Pero mira por donde el segundo día me levanto con unos mareos impresionantes…y ella me tiene que volver a cuidar a mí. Ella y mi hija, que se porto de maravilla.

Me llevo al hospital, me acompaño todo el rato, me compro medicinas, bueno, la cosa fue genial y al tercer día fue cuando fui medio entonándome.

Lo que digo al empezar, que me hago mayor, porque estas cosas antes no las tenía. Pero es que se añade que lo que antes me sobraba, ahora me falta. Ya sabéis por donde me ando.

No quisiera sentirme mayor, pero uno no puede llegar donde antes saltaba e incluso limpiamente. Aparte de tu viendo que ya no eres el mismo, los que te rodean crecen, se hacen mayores, niños se convierten en hombres y niñas en mujeres, personas que eran mayores pasan a ancianas y tus hijos cualquier día te traen una cosita que te pone la piel de gallina, te hace feliz pero que también te hace abuelo.

Hay que seguir.



Son las 12:58.

martes, 22 de julio de 2008

Borsalino


Son las nueve de la mañana. Ha vuelto a pasear.

Este invierno, todos los días, daba igual que fuera lunes, domingo o martes, todos los días antes de amanecer, el señor del borsalino daba vueltas y vueltas a la plaza. Pasando debajo de los soportales, daba cuenta de metros y más metros de loseta desgastada por tantos pasos y sucia de los detritus de perros y no tan perros.

Cara de media sonrisa, siempre en silencio, grandes zancadas a pesar de su edad e infatigable en el paso y en el tiempo. Le acompaña un bastón blanco y su inseparable sombrero borsalino.

Seguro que en cada paso, en cada zanjada, su vida pasaría rauda y meditada por su cabeza. Un poco encorvado, parte por su casi seguro duro trabajo a sus espaldas que no ha evitado dejar caer su duro bagaje sobre sus espaldas.

Mirada al frente, de vez en cuando baja la cabeza para saber donde pisa, pero de nuevo levanta los ojos hacia delante, con serenidad, con firmeza, sabiendo lo que se hace.

Una y mil vueltas, incansable.

Esta mañana he visto a alguien desconocido, caminaba cansinamente. La cabeza ladeada, los ojos perdidos, los pies arrastrándose sin poder aguantar el peso de los años y de la enfermedad. Mano derecha agarrando duramente un bastón blanco. En el brazo izquierdo, otro brazo, que se agarra a él con dulzura, con cariño y con paciencia. Seguro que es su compañera, su mujer, su apoyo.

Mismo camino, misma rutina, tal vez menos duración, pero luchando, peleando contra la inmovilidad, la atrofia, la desesperación

Esta mañana he vuelto a verle, no estaba solo.

Sobre la cabeza, como siempre, su sombrero borsalino.

sábado, 19 de julio de 2008

Inicio

Yo antes escribía en un blog, pero lo deje. ¿Razones?, ninguna y todas, de pronto un día se acaban las ideas y se da por concluido.

A ver, uno empieza, gente comienza a escribirte, inicias “una amistad tremenda”, escribes todos los días, contestas a todos los que te escriben. Llegas a casa y lo primero que haces es leer y escribir…

…Pero un día la cosa empieza a desinflarse, como un pequeño poro en un balón. Al principio apenas se nota, pero ves que cada día el balón esta más desinflado…pero sigues, no das importancia. No tiene remedio, esto se hunde.

La gente cierra sus páginas, tu dejas de ser asiduo y al final tomas la decisión (que ya hace meses que la estas usando) de cerrar el chiringuito.

Pero todo queda ahí y tu sigues pensando que deberías darte una nueva oportunidad. Cambias de nick, cambias de servidor y comienzas de nuevo.

Todo lo quiero nuevo, que para viejo ya estoy yo. No quiero utilizar mi antiguo nombre, todo ha de ser distinto.

¿Hay alguien ahí?.

Por cierto exactamente son las 8:01 del día 20 de julio.